IGR: 0232. Versión: 15. Rima: í-a. Hemistiquios 56.
Asturias s. l. (ay. Caravia, p.j. Gijón, ant. Villaviciosa, Asturias, España)
Por aquel pradito verde una doncella camina,
vestida de colorado, calzado de bota fina.
Con el pie pisa la hierba, con el calcaño la trilla,
con el vuelo de la saya todas las flores tendía.
Ella mira alrededor por ver si alguien la seguía.
¡Ay!, la sigue un caballero traidor, que la perseguía.
Él correr y ella correr y alcanzarla no podía.
¡Ay!, por fin llegó a alcanzarla al pie de la fuente fría.
¿Qué haces ahí, mi niñeta?, ¿qué haces ahí, vida mía?
Voy a casa de mis padres, ganas de verlos tenía;
a la boda de una hermana que hoy ya se casaría.
Nos casaremos los dos, iremos en compañía.
¡Ay!, yo casarme no quiero, ni tal intención tenía,
pensaba meterme monja allá en Santa Catalina.
Eso no lo quiero yo, primero te mataría.
La cogió entre los brazos y en el suelo la tendía;
le cayó un puñal dorado que en la cintura traía,
fue a cogerlo la doncella fingiéndole cortesía,
metióselo por el pecho y a la espalda le salía.
Con el hervor de la sangre el caballero decía:
No te vayas alabando ni a tu tierra ni a la mía,
que mataste a un caballero con las armas que él traía.
Estando en estas palabras, llegó la Virgen María.
¿Qué haces ahí, mi niñeta, qué haces ahí, vida mía?
Matando a este caballero con las armas que él traía;
él me quitaba la honra y yo le quité la vida.
Hiciste bien, mi niñeta, hiciste bien, vida mía;
todas la que hagan así irán en mi compañía