Tamar v94

IGR: 0140. Versión: 94. Rima: á-a. Hemistiquios 50.

Nocedo de Gordón (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España)

El rey tenía una hija    que la llaman Altamara,
y un hermanito que tiene    cayó muy malo en la cama.
Ya fuera su padre a verlo    a ver lo que le pasaba:
¿Tú qué tienes, hijo mío    hijo de las mis entrañas?
Tengo una calenturita    la cabeza se me esplaña.
¿Comieras una pollita    si te viniera guisada?
La pollita la comiera    si me la trae Altamara,
y si Altamara me la trae    venga sola en sin compaña,
que la brilla de la gente    mucho mal me causaba.
¿Qué tienes, hermano mío,    hermano de las mis entrañas?
Este mal que yo tenía    por entre los tus ojos anda.
Si anda por entre los mis ojos    que no salgas de la cama.
Ya la coge entre los brazos    y la lleva pa la cama,
hizo d`ella lo que quiso    hasta escupirle en la cara.
Por los palacios del rey    vuelve la linda Altamara,
pegando voces y gritos    a` la Virgen Soberana.
Ya la oyera el rey su padre    de la habitación que estaba:
¿Tú qué tienes, hija mía,    hija de las mis entrañas?
Yo cómo se lo iré padre    si a mí vergüenza me daba,
que aquel traidor de mi hermano    mi lindo honor me quitara.
Coge la espada en la mano    y para el cuarto caminara
y le corta la cabeza    y se la trae a Altamara.
Toma, hija, la cabeza    de quien tú tenías rabia.
Venganza, querido padre,    venganza pero no tanta,
que él me perdonara a mí    y yo a él lo perdonara.

Otros datos:
Notas: -5b esplaña subrayada por la recolectora. Para completar y ampliar la imagen del manuscrito, pulsar en la segunda imagen.

Bibliografía:
Recitada por Juana Fernández González (77a). Recogida por Josefina Sela, 1917. (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en Petersen-Web 2006, Texto (transcrito por Alita Guzmán). Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.