IGR: 0140. Versión: 8. Rima: á-a. Hemistiquios 40.
Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España)
Y el rey moro tiene un hijo que Tranquilo se llamaba,
un día estando cenando se enamoró de su hermana.
Y a la edad de quince años cayó enfermito en la cama,
y ha bajado su padre a verle, y está malito en la cama.
¿Qué te pasa, hijo Tranquilo, que estás malito en la cama?.
Que me han dado calenturas que me traspasan el alma.
¿Quieres que te mate un ave de los que vuelan por casa?.
Máteme las que usted quiera, que me las baje mi hermana;
si viene que venga sola, que no venga acompañada,
que si acompañada viene, soy capaz de devorarla.
Como era tiempo verano, bajaba en enagua blanca.
Se ha levantado de la cama como un toro cuando brama,
la cogió por la cintura, Tranquilo la echó en la cama.
¡Hermano, ¿qué vas a hacer?, mira que yo soy tu hermana!
Si eres mi hermana que seas, no haber nacido tan guapa.
Y a eso de los nueve meses cayó malita en la cama.
Llamaron cuatro doctores, los mejores de La Habana;
unos le toman el pulso y otros le miran la cara,
se dicen el uno al otro: «Esta chica está preñada».
Y aquí se acabó la historia de Tranquilo y de su hermana.