IGR: 0140. Versión: 7. Rima: á-a. Hemistiquios 30.
Cuéllar (ay. Cuéllar, p.j. Cuéllar, Segovia, España)
El rey moro tenía un hijo que Tranquilo se llamaba,
un día estando cenando se enamoró de su hermana.
Al otro día siguiente Tranquilo cayó en la cama.
Sube su padre a verle: ¿Hijo, Tranquilo, qué tienes?
Tengo unas calenturitas que son las que a mí me matan.
Pues si tienes calenturas, te subiremos un caldo.
Pues si están de subirlo, que me lo suba mi hermana.
Como era en tiempo verano su hermana subió en enaguas.
La cogió de la cintura, con ella se metió en la cama.
Mira, hermano Tranquilo, ¿no miras que soy tu hermana?
Si eres mi hermana que seas, no haber nacido tan guapa.
A eso de los nueve meses su hermana quedó en la cama.
Llamaron cuatro doctores, los mejores de La Habana,
el uno la toma el pulso, otro la mira la cara,
los otros dos la decían: Esta niña no tié nada.
Variantes: -1a E. r. m. tiene u. h.; -2a u. d. e. comiendo; -8b la niña subió e. e.; -12b s. h. q. embarazada; -15b e. n. [está] preñada.