IGR: 0140. Versión: 3. Rima: á-a. Hemistiquios 43.
Nava de la Asunción (ay. Nava de la Asunción, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España)
Por la sala ultramarina iba la niña Ultramara
derechita como un pino, relumbra como una espada.
Todos los condes, marqueses y hasta el señor de Vizcaya,
hasta un hermanito suyo han tratado de gozarla.
Ya que gozarla no pudo, malito cayó en la cama.
Su madre, de que lo supo, por la escalera bajaba.
¿Qué tiene mi hijo Alonso, qué tiene que está en la cama?
Tengo calentura lenta que me roe las entrañas.
De las cosas de esta vida dime cuál más te gustara.
¿Si te gustara una polla, que Ultramarina la traiga?
Si la trae Ultramarina, que no venga acompañada,
que a veces la compañía a toda la gente enfada.
Por la sala ultramarina iba la niña Ultramara,
derechita como un pino, relumbra como una espada;
en su mano lleva el plato y en el hombro la tohalla,
y en su manita derecha lleva una jarrita de agua.
¿Qué tiene mi hermano Alonso, qué tiene que está en la cama?
Hermana, el mal que yo tengo entre tus ojitos anda.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . Si entre mis ojitos anda,
permita Dios de los cielos no te muevas de la cama.
Se tiró como un toro, como un toro cuando brama,
hizo de ella lo que quiso y hasta le escupió en la cara.
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