IGR: 0140. Versión: 2. Rima: á-a. Hemistiquios 49.
Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)
Por la sala de Altamar iba la linda Altamira,
más alta que un pino es, reluce como una espada.
La quién condes y marqueses
y hasta un hermanito suyo ha intentado de engañarla;
y de ver que no ha podido cayó malito en la cama.
Su padre, que lo ha sabido, por la escalera bajaba.
¿Qué tienes tú, mi don Juan, que estás malito en la cama?
Tengo calentura lenta que me roba las entrañas.
De las cosas de este mundo ¿cuála mejor te gustaba?
¿Si te gustara una polla que Altamira la guisara?
Si viene, que venga sola, que no venga acompañada,
que muchas veces la gente, la gente también enfada.
Por la sala de Altamar iba la linda Altamara,
con una polla en un plato, en el hombro una tohalla,
en la manita derecha llevaba una jarra de agua.
¿Qué tienes tú, mi don Juan, qué tienes que estás en cama?
El mal que yo tengo, niña, entre los tus ojos anda.
Se ha tirado como un toro, como un toro cuando brama,
hizo lo que quiso de ella, hasta escupirla la cara.
Su padre, que lo ha sabido, por la escalera bajaba.
¿Qué tienes tú, mi Altamira, qué tienes tú, bien de mi alma?
Yo no se lo digo, padre, más vergüenza me causara,
que los niños de la escuela me llaman mujer mundana.
Ella tenía un puñal, ella misma se lo clava.
Más quiero morir con honra que no morir deshonrada.