IGR: 0273. Versión: 3. Rima: í-o. Hemistiquios 28.
Felechares de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España)
Siendo yo niña y muchacha me enamoré de un Rodrigo,
las penas que con él paso no las pasará un cautivo:
Todos los días del año barre la casa conmigo,
y por peso me da el pan y por medida me da el vino.
Si se lo digo a mi madre, se pone a llorar conmigo:
si se lo digo a mi(s) padre(s), matará(n) a don Rodrigo.
Así, más me val callar, callarlo, que no decirlo,
que no hay mujer en el mundo que tenga el seso cumplido
mas que la sufre y pasa las faltas de su marido.
Don Rodrigo, a la escalera, todo lo que ha dicho ha oído.
Calla, calla, Catalina, la del corazón sentido,
que desde hoy por delante has de tener buen marido,
ni te ha de partir el pan ni te ha de medir el vino,
ni te ha de quitar las llaves de aquel pozo cristalino.