Señas del esposo v92

IGR: 0113. Versión: 92. Rima: é. Hemistiquios 32.

Illapel (Coquimbo, Chile)

Adiós, linda Margarita.    Adiós, lindo baronel.
Yo me embarco para Francia,    ¿qué mandáis a quien queréis?
A mi marido de mi alma    miles memorias le dé.
Las señas de su marido    démelas antes usté.
Mi marido es muy galán    y en el hablar muy cortés.
Por las señas que me da,    su marido muerto es:
en la mesa de los dados    lo ha muerto un genovés
y me dejó por encargo    que me case con usté,
que le cuide sus hijitos    y sus haciendas también.
Si es verdad que muerto fuera,    quince años lo esperaré;
si no llega en los quince años,    monja me pienso volver.
Dos hijos varones tengo,    al rey se los llevaré,
a que aprendan a vasallos    y acrecenten en la fe.
Dos hijas doncellas tengo,    monjas también han de ser.
Aquí. se acaba el corrido    de esta honrada mujer,
que hablando con su marido    no lo puede conocer.
Notas de V. C. : -13b El verbo acrecentar se conjuga en Chile como regular; -15a corrido Vide lo dicho en la introducción.    

Otros datos:
Título original: El reconocimiento del marido (versión G).

Bibliografía:
Recitada por Gregoria Collado (55a). entre 1900 y 1912 (Colec.: Vicuña Cifuentes, J.). Publicada en Vicuña Cifuentes 1912, nº 21 (G), pp. 53-54.