Señas del esposo v89

IGR: 0113. Versión: 89. Rima: é. Hemistiquios 32.

Curicó (Curicó, Chile)

Catalina, Catalina,    lindo cuerpo aragonés,
yo me parto para Francia;    manda tú lo que queréis.
Señor, un encargo le hago    que luego se lo diré:
que si veis a mi marido,    mil encomiendas le deis.
Mi marido es blanco y rubio,    tiene el hablar muy cortés;
en la punta de sus armas    firma las armas el rey
y en el pomo de su espada    firma un aragonés.
Señora, ese caballero.    aquél que fue, muerto es,
en una mesa vedada    quedó muerto en Chiloé
y me dejó encomendado    que me case con usté.
Cállese el hombre la boca,    mal hablado y descortés.
Seis años lo aguardaré    como una honrada mujer;
si no vuelve a los seis años,    monja me pienso meter.
Dos hijas doncellas tengo,    conmigo las llevaré;
dos hijos varones tengo,    al rey se los dejaré
pa que sirvan de soldados    y defiendan por la fe.
Comentario de V. C. : -4b Encomiendas por recados, memorias, es acepción castellana desconocida en Chile. Esta palabra debió estar en la versión original, aunque no figura en ninguna de las publicadas que han llegado a mi noticia; -9a podrá ser «mesa vedada», como pronunciaba el recitador, en el sentido de mesa de juego, o tal vez «de dados», como en otras versiones.    

Otros datos:
Título original: El reconocimiento del marido (versión D).

Bibliografía:
Recogido entre 1900 y 1912. (Colec.: Vicuña Cifuentes, J.). Publicada en Vicuña Cifuentes 1912, nº 18 (D), pp. 50-51.