Señas del esposo v177

IGR: 0113. Versión: 177. Rima: é. Hemistiquios 36.

Banda Grande (Molinos, Argentina)

Estaba la Catalinita    sentada bajo un laurel,
con los pies en la frescura,    viendo las aguas correr;
entonces pasó un soldado    y lo hizo detener.
Deténgase usted, soldado,    que una pregunta le haré:
¿No lo ha visto a mi, marido    en la guerra alguna vez?
Si lo he visto no me acuerdo,    déme usted las señas de él.
Mi marido es alto y rubio,    elegante y muy cortés
y en el mango de la espada    lleva escrito: «Soy marqués».
Por las señas que me ha dado,    su esposo ha muerto ayer,
y me ha dejado encargado    que me case con usted.
Eso sí que no lo he hecho,    eso sí que no lo haré;
siete años lo he esperado,    otros siete esperaré,
si a los catorce no viene,    `n un convento me entraré.
A mis tres hijas mujeres    conmigo las llevaré,
a mis tres hijos varones    a la patria los daré,
que sirvan como su padre    y que mueran por su rey.
¡Calla, calla Catalina!    ¡Cállate infeliz mujer!
Hablando con tu marido    sin poderlo conocer.

Bibliografía:
Recitada por Alicia Corbalán. Recogida en 1930. Publicada en Carrizo 1933, pp. 4-5. Reeditada en Díaz Roig 1990a, nº XXX, 16.2, p. 246.