Señas del esposo v176

IGR: 0113. Versión: 176. Rima: é. Hemistiquios 42.

Catamarca (Catamarca, Argentina)

Catalina, Catalina,    lindo nombre aragonés,
para España es mi partida    ¿qué encargo me hace usted?
Que si lo ve a mi marido    mis recuerdos me le dé.
¿Que señas tendrá, señora,    para poder conocer?
Es alto, blanco y bizarro    y al hablar es muy cortés.
Por las señas que me ha dado    su marido muerto es,
no lo mataron en la guerra,    que lo mató un genovés;
todo el mundo lo ha llorado,    generales y un marqués,
y la que más lo ha llorado    fue la hija del genovés.
Por encargo me ha dejado    que me case con usted.
Diez años lo he esperado,    otros diez lo esperaré
y si a los veinte no viene    yo de monja me entraré.
A mis tres hijas que tengo    al convento las daré
para que recen al alma    del padre que les dio el ser.
Al hijo varón que tengo    que vaya a servir al rey,
que le sirva de vasallo    y que muera por su ley.
Con la plata que ha dejado    un rosario compraré,
todas las noches por su alma    un rosario rezaré.
Calla, calla Catalina,    calla, calla, fiel mujer,
hablando con tu marido    sin poderlo conocer.
Esta noche, si Dios quiere,    en tus brazos dormiré.

Bibliografía:
Recogida en 1926. Publicada en Carrizo 1926, p. 34. Reeditada en Díaz Roig 1990a, nº XXX, 16.1, pp. 245-246.