Señas del esposo v168

IGR: 0113. Versión: 168. Rima: é+pareados. Hemistiquios 26.

San Francisco de Macorís (República Dominicana)

Yo soy la recién casada    que no ceso de llorar,
me abandonó mi marido    por amar la libertad.
Venga acá, mi buen soldado.    ¿No ha visto usted a mi marido?
No, señora, no lo he visto,    déme usted las señas de él.
Él es alto, blanco y rubio,    tiene tipo de francés,
y en el puño de la espada    tiene el nombre de Isabel.
Sí, señora, yo lo he visto,    hace un año que murió;
en la plaza Cartagena    un español lo mató.
Ya se murió mi marido,    tan solita yo quedé,
y me miro en el espejo:    ¡qué joven viuda quedé!
Yo me voy para la plaza,    voy a comprar mis verduras,
para que la gente diga:    ¡Qué joven quedó la viuda!
Para que los hombres digan:    ¡A mí me gusta la viuda!

Bibliografía:
Recitada por Teresa Pérez. Recogida en 1945. Publicada en Garrido [de Boggs] 1946, pp. 46-47. Reeditada en Díaz Roig 1990a, nº XXX, 9.4, p. 238.