Señas del esposo v163

IGR: 0113. Versión: 163. Rima: é. Hemistiquios 44.

Cuba s. l. (Cuba)

Yo soy, yo soy la viudita    que no ceso de llorar;
me abandonó mi marido    por seguir la libertad.
Venga acá, señor soldado,    ¿Qué se la ha ofrecido a usted?
Si usted ha visto a mi marido    en la guerra alguna vez
Si lo he visto, no recuerdo,    déme usted las señas de él.
Mi marido es alto y rubio    vestido de aragonés,
y en fa punta de su espada    lleva un pañuelo inglés
que lo bordé cuando niña,    siendo niña lo bordé.
Por las señas que usté ha dado    su marido muerto es,
pues lo mataron de un tiro    en la puerta de un café;
en el testamento puso    que me casara con usted.
Siete años lo he esperado    y otros siete esperaré,
si a los catorce no viene    a monja me meteré.
Estas tres hijas que tengo    ¿dónde las colocaré?
Una en casa`e doña Juana    y otra en casa `e doña Inés
y la más chirriquitica    con ella me quedaré
para que me lave y me cuide,    y que me dé de comer,
y me lleve por la mano    a casa del coronel.
Y este varón que tengo    a la guerra lo echaré
para que busque a su padre    o muera junto con él.
Calla, calla, mi señora,    calla, calla, mi mujer,
yo soy tu esposo marido    y tú mi amada mujer.

Bibliografía:
Recogida en 1914. Publicada en Poncet y de Cárdenas 1914, pp. 77-78. Reeditada en Díaz Roig 1990a, nº XXX, 8.3, pp. 236-237.