IGR: 0113. Versión: 162. Rima: é. Hemistiquios 38.
La Habana (La Habana, Cuba)
Éste es el Mambrú, señores, que lo cantan al revés.
¿Ha visto usted a mi marido en la guerra alguna vez?
Si lo he visto no me acuerdo, déme usted las señas de él.
Mi marido es alto y rubio, vestido de aragonés,
en la punta de la lanza lleva un pañuelo bordés,
que lo bordé cuando niña, cuando niña lo bordé.
Por las señas que me ha dado, su marido muerto es,
que en la mesa de los dados lo ha matado un genovés.
Siete años lo he esperado como una buena mujer,
y si a los ocho no viene, a monja me meteré,
y a las tres hijas que tengo yo las colocaré.
Una en casa de doña Juana, otra en casa de doña Inés,
y la más chiquirritita, con ella me quedaré
para que me friegue y barra y me haga de comer.
Y los tres hijos que tengo, a frailes los meteré.
Y si no quieren ser frailes, vayan a servir al rey,
que donde murió su padre, que mueran ellos también.
No haga eso, mujer mía, no lo hagas, Isabel,
que aquí tienes a quien buscas, que aquí está tu esposo Andrés.