IGR: 0126. Versión: 8. Rima: á-a. Hemistiquios 34.
Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España)
En Cádiz hay una niña que Catalina se llama,
su padre es un perro moro, su madre una renegada.
Todos los días de fiesta su padre la castigaba
porque no quería hacer una rueda de navaja.
La rueda ya estaba hecha, Catalina arrodillada.
Levántate, Catalina, que Dios del cielo te llama
¿Qué me querrá Dios del cielo que tan aprisa me llama?
Si me querrá pa las cuentas de la semana pasada.
Al subir por la escalera había un charquito de agua.
¿Quién me dará un venenito para pasar este agua?
Yo te doy todo mi oro, yo te doy toda mi plata.
Yo no quiero ni tu oro, yo no quiero ni tu plata,
yo quiero cuando te mueras tu corazón y tu alma.
Mi corazón pa María, que es la reina soberana,
el alma para mi Dios que me la tiene encargada,
los brazos pa el sacristán, pa que toque las campanas;
las tripas para el tripero, pa que las mida por varas.