IGR: 0133. Versión: 5. Rima: é+ó. Hemistiquios 40.
Pontedo (ay. Cármenes, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España)
En Madrid hay una niña que le llaman Isabel,
que no la daban sus padres ni por ningún intrerés,
ni por dinero que cuentan tres contadores al mes.
Una tarde la rifaron al número treinta y tres;
le ha tocado a un chico rubio, alto, guapo, aragonés.
Para sacala de casa, mató a sus hermanos tres.
En el medio del camino ya lloraba la Isabel.
¿Por qué lloras, vida mía, por quién lloras, Isabel?
Si lloras por tus hermanos, muerte yo les di a los tres;
si suspiras por tus padres, prisioneros les dejé.
No suspiro por mis padres, ni tampoco por mi honor;
suspiro por mis hermanos, la muerte les debo yo.
Dame tu puñal dorado. ¿No me dices para qué?
Para cortar una pera, que yo me muero de sed.
Él se la dio de al derechas, ella lo tomó al revés,
y le cortó la cabeza y se la puso a los pies.
Tú mataste a mis hermanos, yo a ti también te maté;
a mis padres prisioneros, libertad yo les daré.
Cartas van y cartas vienen a los palacios del rey,
para dar los alimentos a los padres de Isabel.