IGR: 1208. Versión: 1. Rima: ó. Hemistiquios 70.
España
Entre dos reyes cristianos hay muy grande división,
don Sancho rey de Castilla y don Alonso de León.
Don Sancho dice que el reino le viene por sucesión;
don Alonso le defiende y estáse en la posesión;
no les pueden poder treguas cuantos en la corte son,
perlados, ni ricos hombres, ni monjes de religión.
El hecho se pone en armas y con esta condición:
que el reino pierda el vencido sin haber más redempción.
Ya juntadas las batallas, ya trabada es la quistión,
juntáronse en las vegas, en las vegas de Carrión.
Los leoneses pelean como hombres de razón;
los castellanos van malos venido han en perdición,
todos iban de huida sin ninguna ordenación.
Don Alonso es piadoso de su misma inclinación,
no quiso seguir l` alcance movido de compasión.
Ellos en aquesto estando, asomado había un pendón,
todo de seda bermeja, y de oro la guarnición,
una cruz en medio verde que traía por devoción.
Castellanos eran todos, castellanos de nación;
el Cid y toda su gente era aquella guarnición,
que no se halló en la batalla, porque tuvo ocupación.
Don Sancho desque lo vido tomado ha consolación,
dan sobre los leoneses que están sin avisación,
prendieran al rey don Sancho, metIdo le han en prisión.
Llevándolo ansí preso llegó el Cid a la sazón;
habló como caballero muy allegado a razón:
Escuchadme, caballeros, sea esta la conclusión:
dádnos nuestro rey, vosotros, y con buena bendición,
y vos daremos el vuestro luego sin más dilación.
Los leoneses no quisieron con grande orgullo y presunción,
temiendo su rey ser muerto y que aquello era traición.
Entonces el Cid en ellos hizo grande destruición;
a su rey ha delibrado, y a ellos puso en confusión;
preso llevan al rey don Alonso que era verle compasión,
metídolo han en grillos sin más consideración.
Variantes: -4a lo. Pl. s.; -15a El alcance. Pl. s.; -22b Ha gran. Pl. s.; -30a Leones. Silva.