Prisión del conde de Saldaña y crianza de Bernardo v2

IGR: 0105. Versión: 2. Rima: í-a. Hemistiquios 138.

España

Reinando el rey don Alfonso,    el que Casto se dezía,
andados diez y siete años    del reinado que tenía,
cuéntase dél en su historia,    que este noble rey havía
una muy hermosa hermana,    que como a sí la quería,
llamada doña Ximena,    la cual, mientras él hazía
mil bienes y sanctas obras    con que mucho a Dios servía,
dizen que se casó a hurto    con el conde Sancho Díaz,
que era conde de Saldaña,    de gran linage y valía.
Huvieron ambos un hijo    que Bernaldo se dezía;
mas como lo supo el rey,    pesóle en gran demasía.
No pudiendo haver al conde,    para un señalado día
llamó a Cortes en León,    al conde a llamar embía
con dos valerosos condes,    de quien no poco se fía.
Diréis al conde que venga    sobre fee y palabra mía.
Pártense los mensageros,    cuentan su mensagería.
Ya después de haver holgado    en Saldaña en compañía,
los tres parten juntamente    con la gente que servía.
A León han allegado,    donde el rey los atendía.
Vio el conde mala señal    en que no lo rescebía,
porque lo solía hazer,    cuando a su corte venía.
Desto pesó mucho al conde,    y más ver que anochescía,
y sin hachas encender    en palacio lo metían.
Allí estuvo aposentado,    servido cual convenía,
y con muy secretas guardas    que huir no se podía.
II    
Sabiendo el rey cómo el conde    en su palacio assistía,
mandó armar sus cavalleros;    a todos apercibía
que estuviessen bien a punto,    y a la guarda que tenía,
porque en ser en su presencia    el buen conde Sancho Díaz
echen mano todos del,    le prendan sin covardía,
de tal suerte que no pueda    irse por ninguna vía.
A punto y apercebidos,    el conde venido havía:
no ay ninguno que tuviesse    para prenderle osadía.
Cuando vio el rey que dudavan,    a grandes bozes dezía:
Varones, ¿por qué dudáis,    que no lo prendéis aína?
Cuando al rey vieron airado    cada cual arremetía.
Desque el conde se vio preso    dixo con cuita que havía:
¿En qué erré, rey y señor,    o qué culpa fue la mía?
¿Por qué me mandáis prender?    A lo cual le respondía:
Assaz hezistes, el conde,    que ya el hecho se sabía
de vos y doña Ximena,    que encobrir no se podía,
por do vos prometo y juro    que en días de vuestra vida
de aquessas torres de Luna    no salgáis tan sólo un día.
El conde le dixo luego,    con gran cuita que sentía:
Mi señor sois, y haredes    lo que justicia sería;
y pídovos por merced,    pues es tal la dicha mía,
mandéis criar a Bernaldo,    que en las Esturias yazía.
Luego le meten en fierros,    que el rey assí lo quería,
y en el castillo de Luna    al conde preso asistía,
y a doña Ximena el rey    luego en orden la ponía.
III    
A cabo de mucho tiempo    que el conde preso tenía,
ya Ximena en orden sacra,    el rey por Bernaldo embía.
De ver tan lindo mancebo,    en sus palacios lo cría;
al cual tanto el rey amava,    y tan grande amor havía,
como si fuera su hijo,    porque ninguno tenía,
el cual desque fue de edad,    muy esforçado salía,
de gran coraçón y seso,    y de ingenio a maravilla;
de hermoso cuerpo y cara,    que nada le fallescía.
Dava muy buenos consejos    a quien menester lo havía:
hombre de buena palabra,    humilde sin fantasía.
Pagávanse muchos dél,    amávanle en demasía;
todos los hombres del mundo    le acatavan cortesía.
Sobre estas buenas costumbres    otras dos gracias tenía:
muy buen hombre de a cavallo,    si en todo el reino le havía;
gran lançador de tablados    con esfuerço y gallardía.
Tenía muy buenas armas,    obrava caballería
tan altamente con ellas,    que cada cual le temía.
Por jamás se halló en batalla    que della bien no salía:
en todo fue muy dichoso,    sólo tuvo por desdicha
la larga prisión del padre,    que della nada sabía.

Otros datos:
Nota: Las tres divisioness que establece Tim. "Reinando el rey don Alonso" (amores y prisión del conde); "Sabiendo el rey cómo el conde" (prisión y disputa con el rey), y "A cabo de mucho tiempo (crianza de Bernardo")

Bibliografía:
Documentada en 1573 en Timoneda, Rosa española, ff. 6-7, dividido en tres y retocado [versión ant. impr.]. Reeditada en RTLH 1 (1957), nº 1b, pp. 198-200.