IGR: 0485+0469+0138. Versión: 3. Rima: í-a+á-a. Hemistiquios 80.
Tetuán (Marruecos)
Pensativo estaba `l Polo, malo y de melanconía,
todo lo que gana `n un año se le iba en un día,
en comida y en bebida y en amigas que tenía.
Tiróse a la mar salada por dar descanso a su vida,
sentóse en un prado verde por ver quién iba y venía:
vio venir a un pajecito, de en casa del rey venía.
Por tu vida, el pajecito, así Dios guarde a tu amiga,
que si la tienes en Francia, Dios te la traiga a Sevilla,
y si la tienes encinta,, Dios te la haga parida
y, si no la tienes, paje, Dios te la percuriaría.
Por tu bien hablaréis, Polo, un cuento vos contaría:
que se pensaba la reina que honrada hija tenía,
con ese Conde Vergico tres veces parido había.
con el que en el cuerpo tiene de los cuatro sería.
Decíanselo a la reina, la reina no lo creía;
cobijóse en manto de oro, fue a ver si es verdá o mentira.
En buena hora estéis, la infanta. Bien vengáis, madre querida,
Ah, hija, si tú estás libre, reina serás de Castilla;
hija, y si no lo fueres, mal fuego estés ardida.
Tal libre estoy, mi madre, como a vuestros pies nacida.
Colores de la su cara se la iban y se la venían.
¿Qué tienes tú, la infanta, que te veo tan amarilla?
Madre, cené mucho anoche, me dio dolor de barriga;
perdón, perdón, la mi madre, que yo acostarme quería.
Tomó almohadita en mano, subióse a una sala arriba,
y entre almena y almena un hijo parido había.
Envolvióle en seda y grana, y asomóse a la ventana:
vio venir a Vergico, la prenda que bien amaba.
¡Ay, Vergico, ay, Vergico, un hijo te nacería!
No estés de nada, mi alma, no estés de nada, mi vida,
el que crió de los tres, de los cuatro criaría.
Y en mitad de aquel camino con el buen rey se encontrara.
¿Qué lleváis ahí, Vergico? ¿qué lleváis en la tu halda?
Llevo yo almendritas verdes para las embarazadas.
Dame unas cuantas, Vergico, para mi hija, la infanta.
No puedo yo, buen rey, porque las traigo contadas.
Ellos en estas palabras, la criatura llorara.
¿Qué tienes ahí, Vergicos? gran traición te veo armada!
De vuestra hija, buen rey, de vuestra hija, la infanta.
Otro día de mañana, las ricas bodas se armaran.