IGR: 0020. Versión: 4. Rima: í-a. Hemistiquios 40.
Villasecino (ay. San Emiliano, ant. La Majúa, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España)
Por Dios te pido, ermitaño, por Dios y Santa María,
que me confieses a este hombre que llevo en mi compañía.
Confesar, confesárele, absorverlo no podría,
que mató a siete doncellas y una hermana que tenía.
Yo le doy tres penitencias, la que él más cumplir qüería:
¿Quieres meterte en el horno?, la leña yo la pondría;
si quieres hacerte pábilo, la cera yo la pondría;
¿quieres meterle en la tumba con una serpiente viva?
Yo me meteré en la tumba con mi buena compañía.
Si es serpiente o no es serpiente, siete cabezas tenía;
con todas siete picaba, con todas siete mordía.
El bueno del ermitaño tres veces lo visita al día:
una vez por la mañana, otra vez al mediodía,
otra a la medianoche cuando la sierpe dormía.
¿Cómo te va, penitente, con tu buena compañía?
A mí me va bien, señor, que yo así lo merecía:
de la cintura pa abajo sólo lo huesos tenía;
ahora me va a las entrañas, que era lo que más sentía.
Al otro día por la mañana las campanitas tocaban a alegría,
que el alma del penitente para los cielos camina.