IGR: 0020. Versión: 21. Rima: í-a. Hemistiquios 24.
Salceda (ay. Polaciones, p.j. San Vicente de la Barquera, ant. Potes, Santander, España)
Hay que meterte en un horno, la leña yo la pondría.
Eso no es nada, mi padre, para lo que yo merecía;
métame usté en una cueva de serpientes todas vivas.
La más pequeñita de ellas con siete lenguas mordía,
y el cura de aquel pueblo va a verle todos los días.
¿Qué tal te va, penitente, con tu mala compañía?
De la cintura pa abajo ya me la llevan comida;
ahora van a las entrañas que era lo que más sentía.
Las campanas de aquel pueblo de milagro retañían;
las velas de los altares de milagro se encendían;
unos dicen, «¿quién murió?», otros dicen, «¿quién moriría?»,
el alma del penitente para los cielos iba.
Nota: Es continuación de Cossío nº 260 [ficha nº.5573 en el archivo electrónico].