Partida del esposo v1

IGR: 0190.1. Versión: 1. Rima: á. Hemistiquios 52.

Esmirna (Turquía)

De qué lloras, blanca niña?    dequé lloras, Blancaflor?
Lloro yo por vos, caballero,    que vos vais y me dej+ás.
Me dejás niña y muchacha,    chica de la poca edad.
Me dej+as niños chiquiticos,    lloran y demandan pan.
Metió la mano en su pecho    cien doblones le fue a dar.
Esto, ¿para qué m`abasta,    para vino o para pan?
Si esto no vos abasto,    venderés media ciudad;
venderes viñas y campos,    media parte de la mar;
si a los sieteno vengo,    a los ocho vos casás+.
Tomarés un mancebico    que parezca tal igual,
que se vista mis vestidos,    sin sudar y sin manchar.
Esto que sintió su madre,    maldición le fue a`char:
Todas las naves del mundo    vayan y ayolten en paz
y la nave de su hijo    vaya y no ayolte más.
Tiempo fue y tiempo vino,    escariño le fue a dar;
S` aparó a la ventana    la que da para la mar;
vido venir nuevos naveos    navegando por la mar.
Así viva el capitán,    que me digas la verdad:
¿si verías al me hijo,    a mi hijo caronal?
Ya lo vide a su hijo    echado en l`arenal
y la piedra por cabecera,    la tierra por cubiertà;
tres cuchilladicas tiene    debaj+o de su poyal,
por la una entra el aire,    por la otra el lunar
y por la más chica de ellas    entra y sale un gavilán.
Esto que sintió su madre,    a la mar se quiso echar.
No vos eches, la mi madre,    que yo so vuestro hijo caronal.

Bibliografía:
Recitada por Rahel Altalef. Recogida en Jerusalén por Susana Weich-Shahak, 1979. (Archivo: NSAJ; Colec.: Weich-Shahak, S.; cinta: NSA Yc 2774(7)). Publicada en Weich-Shahak TME-11/CD 1998, corte 7. © Weich-Shahak. Reproducida aquí con permiso de la editora.