Muerte ocultada v68

IGR: 0080. Versión: 68. Rima: 6+6 pareados+í-a. Hemistiquios 56.

Las Mohedas (ay. Bogarra, p.j. Alcaraz, Albacete, España)

Ya viene don Pedro    de la guerra herido,
ya viene llorando    por ver a su hijo.
Cúreme usté, madre,    estas cinco heridas,
que vengo a entrar    a ver la recién parida.
¿Cómo estás, Teresa    , de tu filí parto?
Yo estoy bien, don Pedro.    ¿Tú no vienes malo?
Acaba, Teresa,    de dar tus razones,
que lo está esperando    el rey de las Cortes.- –
Al salir del cuarto    don Pedro expiró,
y Teresa queda    con pena y dolor.
Tocan las campanas    con mucha alegría
pa que no se entere    la recién parida.
Ya cumple Teresa    los cuarenta días
y empieza a vestirse    para ir a misa.
Le dice a su suegra,    como buena amiga:
¿Qué traje me pongo    para ir a misa?
Contesta la suegra,    como buena amiga:
Ponte el traje negro,    que te convenía.
Al ir por la calle    esto le decían:
¡Qué viuda tan guapa!    ¡Qué cara más linda!
Se volvió a su casa    triste y afligida.
Le dice a su suegra,    como buena amiga.
¿Qué es esa palabra    que a mí me decían?
Don Pedro se ha muerto,    tú no lo sabías.
Se metió en el cuarto,    corrió las cortinas,
y con un puñal    se quitó la vida.
Tocan las campanas    con mucha tristeza
por que ya habían muerto    don Pedro y Teresa.

Bibliografía:
Recitada por Adriana Cano Sánchez (80a). Recogida por Vicente Ríos Aroca y Ángel López González, 1982. (Colec.: Ríos Aroca, V.). Publicada en Fraile Gil 2000, p. 59.