Muerte del príncipe don Juan v25

IGR: 0006. Versión: 25. Rima: á-a. Hemistiquios 46.

Los Espejos de la Reina (ay. Boca de Huérgano, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España)

Villanueva, Villanueva,    ¿qué se cuenta por España?
La vida del rey don Juan,    que está malito en la cama.
Cuatro doctores le asisten,    de los mejores de España;
unos le curan con vino    y otros le curan con agua
y otros, por no darle pena,    dicen que su mal no es nada.
Ahora falta por venir    ese doctor de la Parra;
ése le tomará el pulso    y dirá cómo se halla.
Tres horas tienes de vida,    hora y media ya pasadas;
una para despedirte    de las cosas de tu casa,
media para despedirte    de las cosas de tu alma.
Ellos que estaban en esto,    llegó la rosa temprana.
¿De ónde viene, la mi rosa,    tan triste y tan de mañana?
Vengo de Santo Domingo,    de oír la misa del alba,
de rogar a Dios por ti    te levantes de esa cama.
Ya me levantaré, esposa,    el lunes por la mañana,
con los pies amarillitos    y la cara amortajada.
Al oír esto, su esposa    al suelo cae desmayada;
no la fueron de volver    ni con vino ni con agua.
Y ya la abrieron el vientre    y del vientre la sacaran
un niño como un tesoro,    parece un rollo de plata;
Se le llevan a su padre    que la bendición le echara.
Si te crías para el mundo,    serás príncipe de España;
y si no, irás a gozar    de la celestial morada.

Bibliografía:
Recitada por Magdalena del Río Álvarez (79a). Recogida por Javier Fuente, Yolanda Mancebo, Beatriz Mariscal y María José Zamarro, 1985. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.6-7.2/A-10). Publicada en TOL I 1991, p. 46.