Muerte del príncipe don Juan v185

IGR: 0006. Versión: 185. Rima: á-a. Hemistiquios 44.

Riosa (ay. Riosa, p.j. Lena, Asturias, España)

Tristes nuevas, tristes neuvas    que se corren por España,
la vida don Juan Carrelo    que se halla enfermo en la cama.
Siete doctores le curan,    los mejores de la España
unos dicen: –No lo entiendo.    Otros dicen que no es nada.
Sólo falta por venir    aquel doctor de la Carba.
Estando en estas palabras,    entra el doctor por la sala:
¿Cómo te va, el don Juan,    cómo te va n`esa cama¿
Vame como Dios quisiera,    como Dios quiere me vaya.
Dispón, don Juan, de tu vida;    dispón don Juan, de tu alma.
Tres horas tienes de vida,    la una está encomenzada.
Estando en estas palabras,    entra ella por la sala.
¿D`ónde vienes, perla mía,    regalito de mi alma?
Vengo de aquella eremtiña,    de rezar a Santa Clara
y pedirle muyde veras    que te saque de esa cama.
Ya me sacarás, mujer,    mañana por la mañana;
tú con tu vestido negro,    yo con mi mortaja blanca;
yo me quedaré en la iglesia,    tú te vendr`s para casa;
ya te pedirán las llaves    como una mala criada.
Tus ojos serán dos fuentes    que manarán agua clara;
también regarán los campos    por Sevilla y por Granada.
Él murió a la medianoche    y ella al riscar el alba,
al amanecier del día    los dos amantes del alma.

Bibliografía:
Recitada por Manuel Muñiz. Recogido hacia 1914 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.