IGR: 1579. Versión: 1. Rima: á-o. Hemistiquios 80.
España
Las varias flores despoja del rocío aljofarado,
que con visos cristalinos la vista alegran y el campo,
el veloz tropel fogoso de un ginete rabicano,
cuyos hijares batían los corbos pies de Bernardo.
Venía curiosamente el gallardo castellano
a la morisca vestido, con el braço arremangado,
para no ser conocido del francés campo contrario.
Un hasta de enxuto frexno fixa en la derecha mano,
y en la siniestra una adarga en cuyo campo dorado
trae pintado un león sangriento, sobre los pies herbolado,
que con las uñas hazía una flor de lis pedaços,
y encima un letrero verde que dezía: «Nada o algo».
Reparó de la carrera, y media rienda soltando,
a un galope dio principio por el espacioso llano,
a vista de Çaragoca, de adonde estava mirando
el poderoso Marsilio la destreza de Bernardo,
cuyo valor esparzía con razón la fama tanto;
mas el fuerte Bravonel, del aragonés amparo,
a quien tampoco hazía en nada la fama agravio,
con Bernardo sale a verse en un tordillo cavallo,
que entre doze que embió a Marsilio presentados
un moro rey de Granada, como deudos que eran ambos,
vino para Bravonel el tordillo señalado;
que de hombres tales es bien haga el mundo y reyes caso.
Era Bravonel de Acoyça, mora bella, aficionado,
enamorado y valiente, valiente y enamorado.
Lo uno y otro tenía, en uno y otro estremado.
Rica marlota llevava de azul y verde damasco;
por rapacejos, pendientes lágrimas de cristal claro,
de lisas hebras de plata, por todas partes colgando,
y unas letras que dezían: «Tanto temo cuanto aguardo;
«que si esperança me anima, «zelos me fuerçan a llanto».
Azul y verde es la langa, y de la ancha adarga el campo,
y de azul y verde trae atada una vanda al braço.
Bate el moro entrambos pies, un alto alarido aleando;
parte el rebuelto tordillo derecho para Bernardo,
el cual al moro se viene, y el uno al otro llegando,
baxan lanças y cabeças con comedimiento largo,
y a Çaragoça se van, porque con sus gruessos campos
han de partir a otro día a Roncesvalles ufanos.