IGR: 0185. Versión: 12. Rima: í-a. Hemistiquios 41.
Puente Pumar (ay. Polaciones, p.j. San Vicente de la Barquera, ant. Cabuérniga, Santander, España)
Un cazador iba a caza, no caza como solía,
se bajó una calle abajo, se subió una calle arriba,
y en el medio de la calle un pobre sangrando había.
Se abajó de su caballo y a caballo le ponía,
le llevaba pa su casa donde una mujer tenía,
y le daba de comer de lo mismo que él comía,
y le daba de beber de lo mismo que él bebía,
y le llevaba pa un cuarto donde una cama tenía;
y allí al medio de la noche su casa resplandecía,
¡Oh, qué es esto, mi mujer, oh, qué es esto, mujer mía!
Pues encendió una vela . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
que la encendía de sebo, que de cera no la había.
Iba al cuarto del pobre y a Jesucristo veía.
¡Oh, quién lo hubiera sabido que tan buen huésped tenía!
yo le diera de comer de lo mejor que tenía,
yo le diera de beber de la mi sangre escogida.
Pase, pase, caballero, la voluntad ya es cogida;
y tres sillas tengo en el cielo y en la mejor le pondría,
una, para su criada, por lo bien que le servía,
otra, para su mujer, por lo bien que le quería,
y otra se hará para usted, porque usted la merecía.
¡Válgame Nuestra Señora, válgame Santa María!