IGR: 0226. Versión: 48. Rima: é. Hemistiquios 34.
Puriscal (San José, Costa Rica)
Camina la Virgen pura de Egipto para Belén
en la borriquita mansa que le compró San José;
lleva un niño entre los brazos y el santo camina a pie.
Mas en medio del camino el niño tenía sed.
No pidas agua, mi niño, no pidas agua, mi bien,
que los ríos vienen turbios y no se pueden beber.
Más arriba, en aquel alto hay un verde naranjel,
hay un ciego que me espera, es un ciego que no ve.
Por Dios pido al viejo, así Dios te deje ver,
que me des una naranja que mi niño tiene sed.
Coja la que a usted le guste, que toditas son de usted.
La Virgen, por ser tan buena, no ha cogido más de tres;
una se la dio a su niño y otra se la dio a José
y otra se dejó en sus manos para la Virgen oler.
Saliendo de aquel collado, el ciego comenzó a ver.
¿Quién es esta señora que me ha hecho tanto bien?
Era la Virgen María, la que al ciego hizo ver.