La Virgen y el ciego v19

IGR: 0226. Versión: 19. Rima: é. Hemistiquios 28.

Neiva (Huila, Colombia)

Camina la Virgen pura,    camina hacia Belén,
con un niño entre sus brazos,    que es el cielo el que lo ve.
En el medio del camino    pidió el niño de beber.
No pidas aguas, mi vida,    no pidas aguas, mi bien,
que los ríos corren turbios    y los arroyos también;
que las fuentes manan sangre,    que no se pueden beber.
Allá arriba en aquel alto    hay un dulce naranjal,
cargadito de naranjas,    que una más no puede dar.
¡Ciego, dame una naranja,    para el niño entretener!
¡Cójala, usted, señora,    las que le haga menester!
Y cogiendo de una en una,    salían en cien en cien.
Al bajar del naranjal    el cieguecito empezó a ver.
¿Quién sería esa señora,    que me hizo tanto bien?
Pues era la Virgen pura,    que caminaba: hacia Belén.

Otros datos:
Nota: la recitadora aprendió el romance jugando, "de otras niñas en Neiva".

Bibliografía:
Recitada por Arcelia Ortiz (18a). Recogida por Gisela Beutler, 1961. (Colec.: Beutler, G.). Publicada en Beutler 1977 [1978], nº 25, p. 307.