IGR: 0192. Versión: 16. Rima: é-a. Hemistiquios 52.
Barcia (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España)
Calzóse el rey y vistióse, marchóse para la feria.
Índose por el camino, encontrara una romera.
Dio-la guarde a usted, señora, tan sola por esta tierra.
No vengo sola, ay buen rey, que mi marido atrás queda.
Volvióse el rey a su casa, mandara cubrir la mesa;
cada bocado que come, suspira por la romera.
¿Por quién suspira, ay buen rey, por quién suspiros extrema?
Es por una romerita más bonita que una estrella.
Vaime por ela, ay buen paje, buen paje, vaime por ela.
Dígame usted, ay buen rey, qué señas son las que lleva.
Por riba, roupa de grana, por baixo, roupa de seda,
una toca engalonada que es estilo de su tierra,
zapato alparagatado, calza de media galera;
el bastón donde se arrima una fina malva era,
el rosario en que rezaba quince cuentas de oro lleva.
Y se marchara el buen paje, y á sombra de una olivera
encontrara descansando aquella hermosa doncella.
Dio-la guarde a usted, señora. Paje, venga en hora buena.
Dícele el buen rey, señora, que vaya a cubrir la mesa.
Dígale usted al buen rey que se sirva de la reina.
Si la reina es de alta sangre, más alta soy yo que ella;
si ella manda su reinado, mando yo cielos y tierra.
¿Cómo le he decir, señora, al rey para que lo crea?
Hinque una rodilla en tierra y allí nacerá una estrella.
Quédese con Dios, señora, i a Virxe quede con ela.
Vete con Dios, ay buen paje, a Virxe xa che eu era.