IGR: 0237. Versión: 3. Rima: ó. Hemistiquios 32.
Roiz (ay. Valdáliga, p.j. San Vicente de la Barquera, Santander, España)
En Belén parió María, la escogida del Señor;
parió un niño como un oro que relumbra como un sol;
tres doncellas le dan leche bienaventuradas son.
Mientras el niño mamaba María llora pasión;
dejar de mamar el niño y a su madre se volvió.
¿Por qué lloras, la mi Madre, Madre de mi corazón?
si lloras porque he nacido, Madre, no tienes razón.
No lloro por eso, hijo, hijo de mi corazón,
lloro, hijo de mi alma, hijo de mi corazón,
que has de ser crucificado como nunca fue varón,
porque te han de dar tres yerbas las tres de más amargor;
la una ha de ser la altamisa, la otra ha de ser el pudor,
la otra ha de ser los ajenjos, yerbas de más amargor.
Subirás, hijo, a los cielos el día de la Ascensión,
te pondrán vara en la mano, mandarás como un señor,
a los buenos darás gloria, a los malos el pudor.