IGR: 0233. Versión: 30. Rima: é-a. Hemistiquios 56.
Codesal de la Carballeda (ay. Manzanal de Arriba, ant. Folgoso de la Carballeda, p.j. Puebla de Sanabria, comc. Sanabria, Zamora, España)
En Garganta de la Olla, legua y media de Plasencia
habitaba una serrana alta, rubia y sandunguera.
La serrana es cazadora, leva la cintura llena
de conejos y perdices, tortolitos y arigüeñas.
Cuando tiene gana de agua, baja a la honda ribera,
y cuando tiene gana de hombres, se sube a las altas peñas.
Vio venir a un serranito con una carga de leña,
se lo cogió por delante y a su cueva se lo lleva.
Ya llegaron a la cueva y trataron de hacer lumbre
con huesos y calaveras y con restos de otros hombres.
Se pusieron a cenar una cenita muy buena
de conejos y perdices, tortolitas y arigüeñas:
Beba, beba, el serranito, beba por la calavera,
tenga en cuenta que otro día, por la suya alguno beba.
Pensaron en acostarse, le mandó cerrar la puerta;
el serrano, que no es tonto, la ha dejado entreabierta.
Al llegar la madrugada la serrana se despierta,
y se encuentra que el serrano se ha marchado de la cueva.
Se levanta enfurecida, coge al hombro la escopeta,
siente alejarse al serrano corriendo por la vereda.
Dispara sin hacer fuego, de nuevo el gatillo aprieta,
mientras que ella dormía, él descargó la escopeta.
Vuelva, vuelva, el serranito, que se ha dejado una prenda.
Si la prenda fuese de oro, yo por ella no volviera.
Tu padre es un caballo y tu madre es una yegua
y tú eres el potrito que mamas debajo de ella.
Y tú eres una loba, una terrible pantera,
una mujer muy temida, la serrana de la vera.