IGR: 0233. Versión: 3. Rima: é-a. Hemistiquios 70.
Matalavilla (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España)
Un domingo, yendo a misa, encontréme y encontréla:
me encontré con la serrana, que vive en Sierra Morena,
y me cogió de la mano y al monte arriba me lleva;
contra más arriba vamos más me apierta la muñeca.
Me sube de alto en alto, me pasa de sierra en sierra;
a la entrada de la cueva una mala seña viera:
cabezas de muchos hombres colgaditas de una viga.
Y atrevíme y preguntéla: serrana ¿qué son aquellas?
Son cabezas de mil hombres, que yo la muerte les diera,
como así ha de ser la tuya, si mi gusto se cumpliera.
Cogió la fróndiga en mano y dio una vuelta a la cueva;
de palomas y pichones trajo la zurrona llena.
De palomas y pichones preparó la rica cena;
las palomas para él, los pichones para ella.
serrana, hace la cama, quiero descansar en ella.
La mi cama, gran villano, no es al uso de tu tierra,
que es de pieles de oso y pellejas de rapiega.
serrana hizo la cama y los dos se acuestan n`ella;
y a eso de la medianoche un dulce sueño le diera.
Cuando serrana `espertó, ya anduviera legua y media.
¡Malditos fueran mis ojos que dulce sueño vos diera!,
que se me marchó el villano, ¡qué muerte amarga le espera!
Cogió la fróndiga en mano y empezó a tirarle piedras;
las pasa de alto en alto, las tira de sierra en sierra;
la segunda que le tira ya le quitó la montera.
Vuelve atrás, villano, vuelve, que la montera atrás queda.
La montera es de mal paño, como si fuera de seda;
quien hizo esa hará otra, esa para ti te queda.
Lo que te encargo, villano, que no sea descubierta.
Descubierta no serás, hasta la primera venta.
Cinco ayuntamientos fueron y a todos les daba tela,
si no es un estudiantillo, que entre el pelo se le enreda;
de la primer puñalada el corazón le partiera.
Once arrobas pesó el cuerpo, siete y media cada pierna,
cuatro y media cada brazo, y tres pesó la cabeza.