IGR: 0132. Versión: 5. Rima: é-a. Hemistiquios 48.
Tánger (Marruecos)
¡Ay qué rueda de fortuna, ay qué de fortuna rueda,
si no vos cansáis de andar, de dar vueltas a mi reja!
Si por una me trujisteis a conocer esta tierra,
si por una linda dama, linda era la su luneza.
Yo la he visto a su balcón, bien adornada y bien puesta;
al su derredor tenía todas flores de macetas,
de rosas y clavellinas, alhailís y violetas.
Atrevídmela y pedíla un clavel de su maceta.
¡Mira cómo me lo pides sin desbroche ni vergüenza!
No os agraviéis, mi señora, que es la usanza de mi tierra,
los galanes como yo demandan a las doncellas,
ellas mos dan a mosotros, mosotros damos a ellas.
Metió mano a la su bolsa y a su linda faldiquera,
sacó un estuche dorado, del estuche unas tijeras;
sacó una manita blanca, toda(s) de sortijas llena,
cortó clavel y besólo, y al mozuelo se lo diera.
Toméis, mozo, este clavel, recadéis bien esta prenda.
La moza que vos le dio, la alma y la vida vos diera.
Cerró la moza el balcón y al mozuelo dejó fuera.
¡Mira cómo te quedastes, peregrino en tierra ajena,
ni besastes ni abrazates, ni con doncella folgatis;
no te irás a alabar con mancebos de tu tierra.
Esto cantaba un galán al pie de una yerba buena:
«El que no sabe de amores, no sabe de cosa buena».