La rueda de la fortuna v5

IGR: 0132. Versión: 5. Rima: é-a. Hemistiquios 48.

Tánger (Marruecos)

¡Ay qué rueda de fortuna,    ay qué de fortuna rueda,
si no vos cansáis de andar,    de dar vueltas a mi reja!
Si por una me trujisteis    a conocer esta tierra,
si por una linda dama,    linda era la su luneza.
Yo la he visto a su balcón,    bien adornada y bien puesta;
al su derredor tenía    todas flores de macetas,
de rosas y clavellinas,    alhailís y violetas.
Atrevídmela y pedíla    un clavel de su maceta.
¡Mira cómo me lo pides    sin desbroche ni vergüenza!
No os agraviéis, mi señora,    que es la usanza de mi tierra,
los galanes como yo    demandan a las doncellas,
ellas mos dan a mosotros,    mosotros damos a ellas.
Metió mano a la su bolsa    y a su linda faldiquera,
sacó un estuche dorado,    del estuche unas tijeras;
sacó una manita blanca,    toda(s) de sortijas llena,
cortó clavel y besólo,    y al mozuelo se lo diera.
Toméis, mozo, este clavel,    recadéis bien esta prenda.
La moza que vos le dio,    la alma y la vida vos diera.
Cerró la moza el balcón    y al mozuelo dejó fuera.
¡Mira cómo te quedastes,    peregrino en tierra ajena,
ni besastes ni abrazates,    ni con doncella folgatis;
no te irás a alabar    con mancebos de tu tierra.
Esto cantaba un galán    al pie de una yerba buena:
«El que no sabe de amores,    no sabe de cosa buena».

Bibliografía:
Recitada por Hanna Bennaim (70a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 1915. (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 195-196.