IGR: 0164+0100. Versión: 86. Rima: í-a. Hemistiquios 48.
Hermisende (ay. Hermisende, p.j. Puebla de Sanabria, comc. Sanabria, Zamora, España)
A cazar van caballeros, a cazar como solían;
sus perros traían cansados de cazar de noche y día.
A eso de medianoche, por medianoche sería,
se arrimaron a un árbol mientras que llegaba el día.
Vieran estar n` una cueva vieran allí una niña.
¿Qué haces tú allí, doncella?, ¿qué haces tú allí, niña?
Pues estoy cumpliendo una fada, que me la echó mi madriña.
Vente conmigo, doncella, vente conmigo tú, niña,
te llevaré en mi caballo en las ancas o en la silla.
En las ancas no, caballero, que no es honor tuyo ni es mío;
en la silla sí, caballero, que es honor tuyo y es mío.
En el medio del camino la doncella se sonría.
¿Por qué te ríes tú, doncella?, ¿por qué te ríes tú, niña?»
Me río del caballero y de su gran cobardía:
encontró la niña en el campo y la guardó consigo.
Vuelta, vuelta, mi caballo, para tanques de agua fría,
que se me olvidaron las espuelas, que de plata las traía.
No vuelvas tú, caballero, no uses de villanía,
que, si tú las traías de plata, mi padre de oro te las daría.
¿Quién es ése tu padre que tanto oro tenía?
Mi padre es el rey don Raña, mi madre, doña María.
Por las señas que me das, tú eres hermana mía.
Abre las puertas, mi padre, ábrelas con alegría,