La infantina v15

IGR: 0164. Versión: 15. Rima: í-a. Hemistiquios 52.

Tetuán (Marruecos)

A caza iba el caballero,    a caza como solía,
los perros iban cazando    y el halcón perdido había.
donde le cogió la noche    en una oscura montina
donde canta la leona    y el león le respondía,
donde la nieve a copos    y corría el agua fría.
En el pimpollo más alto    quizo estar una infantita,
cabellos de su cabeza    todo aquel árbol cubrían,
y los ojos de su cara    la montaña esclarecían.
Ay, válgame Dios del cielo,    ¿qué era esto que yo vía?
Si son ángeles del cielo    o es persona nazida.
Persona soy, caballero;    como tú, fui yo nazida
y estas fadas me fadaron    en halda de una mi tía,
que me quede siete años    en esta oscura montaña;
hoy se cumplen siete años,    o mañana al mediodía.
Por tu vida, el caballero,    llevéisme en tu compañía,
o llevéisme por mujer,    o llevéisme por amiga,
o llevéisme por esclava,    sirvirte he toda la vida.
Por mujer, la mi señora,    por mujer, la más querida;
madre vieja tengo en casa,    su consejo tomaría.
Ahí dio vuelta el caballero,    ni halló roble, ni niña;
siete duques la llevaban    y un rey que más valía.
Su padre y sus siete hermanos    que en su busquedad venían.
¿Qué castigo que meresco    que tal prenda perdería?
Y el castigo que meresco    con mi boca lo diría:
que me aten pies y manos    y me arrastren por la vía.
Y todo el que castigo dize    castigo se le daría.

Otros datos:
VariantesVéase otra variante musical M180, que sigue esta versión (aunque no coincide del todo la letra de ninguna de las dos músicas asociadas con la versión (M179, p. 56 y M 180, p. 58). Correspondencia: IDEA (Instit. de Estudios Africanos, C.S.I.C.), 205

Bibliografía:
Recogida por Arcadio de Larrea Palacín, entre 1950 y 1952 (Archivo: AMP; Colec.: Larrea Palacín). Publicada en Larrea Palacín 1952b, II, pp. 56-58 [T. 168]. Música, M179, p. 56.