IGR: 0110. Versión: 397. Rima: á. Hemistiquios 39.
Cuenca (ay. Cuenca, p.j. Cuenca, Cuenca, España)
Grandes guerras se publican en la tierra y en la mar
y al conde Flores le nombran por capitán general.
Llora la condesita, no se puede consolar;
acaban de ser casados y se tienen que apartar.
¿Cuántos días, cuántos meses piensas estar por allá?
Deja los meses, condesa, por años debes contar;
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . viuda te puedes llamar.
Pasan los tres y los cuatro nuevas del conde no hay;
ojos de la condesita no cesaban de llorar.
Un día estando en la mesa su padre la empieza hablar:
Cartas del conde no vienen, hija, te debes casar;
condes y duques te piden, hija, te debes casar.
Padre, en el corazón tengo que don Flores vivo está.
Me das licencia, mi padre, para el conde ir a buscar.
La licencia tienes, hija, mi bendición además.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Del conde Flores, mañana se va a casar;
ya están muertas las gallinas, ya está amasado el pan.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¡Maldita sea la romerica, quien la trajo por acá.
No la maldiga ninguno, que es mi mujer natural,
que los amores primeros son muy malos de olvidar.