IGR: 0110. Versión: 362. Rima: á. Hemistiquios 34.
Garganta de Béjar (p.j. Hervás, Cáceres, España)
Cuando se empezó la guerra de Itaila y de Portugal
nombraron al conde Flores de capitán general.
La condesa, como niña, no cesaba de llorar:
¿Para cuántos años conde, para cuántos años vas?
Para siete, princesita, para siete nada más;
si a los siete no he venido, condesa, ya pués casar.
Pasan siete y pasan ocho la condesa sin casar;
un día estando comiendo la decía su papá:
Ya te puedes casar, hija, que el conde no viene ya.
Se viste de pelegrina y en busca del conde va.
A la puerta del convento con él se vino a encontrar:
Déme una limosna, conde,, bien me la podía dar
que vengo de las Itailas y no traigo pa cenar.
Si vienes de las Itailas, mi condesa, ¿cómo está?
Su condesa está muy triste y no cesa de llorar.
¡Oh maldita pelegrina!, ¿quién te ha traido pa acá?
Me han traído unos amores que no me dejan parar.