La Condesita v359

IGR: 0110. Versión: 359. Rima: á. Hemistiquios 52.

Infantes (Ciudad Real, España)

Se ha conmovido una guerra    entre España y Portugal
y al conde Flores se llevan    de capitán general.
¿Para cuánto tiempo, conde,    para cuánto tiempo te vas?
Voy pa siete, voy pa ocho,    voy pa nueve nada más;
si a los diez años no vengo,    ya te puedes tú casar.
Pasan ocho, pasan nueve    cerca de los diez ya van;
un día estando en la mesa    su papá la dijo ya:
¿Cómo no te casas, hija,    cómo no te casas ya,
si el conde Flores no viene    el conde no vuelve más?
Échame la bendición,    que al conde voy a buscar.
Se viste de peregrina    y al conde se va a buscar.
Ya había andado unas leguas    con quien se vino a encontrar,
con unos caballos blancos    que los llevan a domar:
¿De quién son esos caballos    que los llevan a domar?
Señora, del conde Flores,    que está en días de casar.
Os doy esta bolsa de oro    si me decís dónde está.
En aquella montaña alta    en su palacio real.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
(le pide una limosnita.)    
Cuando estaba usted en su casa    daba una poquita más.
¿Quién es esta peregrina    que tantas señas me da?
Fija tu carita en mí    y en mi precioso lunar.
Al oír estas palabras    el conde cayó al suelo;
ni con agua ni con vino    lo podían levantar,
hasta que le dio la mano    su esposa la principal.
Su novia que estaba enfrente    se quería atirar:
No te tires, no te tires,    ni te dejes de tirar,
que mis amores primeros    me han venido aquí a buscar.

Otros datos:
Nota: Otra de las mujeres dijo el octosílabo suelto: Tienes ojos de princesa.

Bibliografía:
Recitada por una maestra y unas oficialas en un taller de costura. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 258-259, nº V.309.