IGR: 0110. Versión: 226. Rima: á. Hemistiquios 79.
Valdefuentes (ay. Valdefuentes de Sangusín, p.j. Béjar, Salamanca, España)
Ya se levantan las guerras con Francia y con Portugal,
a don Vario le ha tocado por capitán general.
Le pregunta la condesa: ¿Por cuántos días te vas?
Los días no me los cuentes, los años podrás contar;
si a los siete no he venido, condesa, te pués casar.
Los siete ya van corridos los ocho corridos van
Me eche la bendición, padre, que yo lo salgo a buscar.
La de Dios te echaré, hija, que la mía ya está echá.
De día por los caminos, de día por las aras.
Allá arriba en aquel alto un pajarito vio estar:
Tú me dirás, pajarcito, tú me dirás la verdad:
¿de quién son esos caballos que tú sales a guardar?
Son de don Vario, señora, si usted lo ha oído mentar.
Apenas que ha oído eso, pa atrás cayó desmayá;
ni con agua ni con vino la eran pa sustentar.
Y apenas que ha vuelto en sí, le ha vuelto a preguntar:
Tú me dirás, pajarcito, tú me dirás la verdad:
¿de quién son esos caballos que tu sales a guardar?
Son de don Vario, señora, si usted le ha oído mentar.
En dónde vive don Vario, en qué casa o qué ciudad?
Vive en la casa más alta y en la que más blanquedad.
Siete vueltas da al palacio, no encuentra por dónde entrar;
al dar otra media vuelta ya a don Vario ha visto estar,
asomado a una ventana mirábala por detrás:
Por Dios te pido, don Vario, [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
que me des una limosna que Dios te lo pagará;
que no bajen tus criados que no bajen tus criás,
que quiero hablar contigo una palabra leal.
Al bajar por la escalera, por la escalera condal,
echa mano a su bolsillo, tan sólo le da un real.
¡Oh, qué poco das don Vario para lo que solías dar!
Vaya con Dios, la extranjera, que otra vez le dare más.
Como me vaya de tu puerta, tarde me vuelves a hablar.
De qué tierra es la extranjera, de qué tierra o qué ciudad?
Soy de tierra de don Vario, si usted lo ha oído mentar.
Allí tengo yo a mis padres y a una niña cautivá
¿Conoces este anillo de oro [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
que el rey tu padre nos dio cuando nos fuimos a casar.
Apenas que ha oído eso, besos y abrazos le da.
Con Dios, con Dios, Mirabela, [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
que me voy con mi condesa y a mi palacio real.