IGR: 0110. Versión: 223. Rima: á. Hemistiquios 86.
Hoyos del Espino (ay. Hoyos del Espino, p.j. Piedrahita, Ávila, España)
Hoy se parte el conde Alarcos, hoy se parte y hoy se va,
la ciudad lo siente mucho y su mujer mucho más,
y su mujer le pregunta: ¿Para cuándo volverás?
Por meses no me preguntes, por años preguntarás;
si a los siete no he venido, a los ocho casarás.
Los siete ya van pasados, los ocho corriendo van.
Su padre la dice: –Hija, cuándo te vas a casar?
¡Cómo quié usted que me case, si el infante vivo está!
Me eche usted la bendición, que le quiero ir a buscar.
La de Dios te valga, hija, que es más grande y vale más.
Se ha metido pa su cuarto, se ha empezado a desnudar,
y se ha vestido de seda y encima un tosco sayal.
Ha cogido su bastón, ha empezado a caminar.
Al entrar en Barcelona caballos vio pasear:
¿Cúyos son esos caballos que sacáis a pasear?
Del conde Alarcos, señora, del conde Alarcos serán,
que esta noche se amonesta, mañana se va a casar.
Por Dios te pido, lacayo, que me digas la verdad:
¿por qué calle o por qué puerta le tengo de ir a buscar?
Vaya usted la calle alante a la puerta de San Juan;
le verá usted estar sentado con mucha la gravedad.
Por Dios pido una limosna, por Dios me la podáis dar,
que yo era mujer muy rica y he llegado a emprobezar.
Váyase de ahí, la romera, que no tengo qué la dar;
sólo con esos ojitos me has tirado a enamorar.
Por Dios pido una limosna, por Dios me la podáis dar,
que yo era mujer muy rica y he llegado a emprobezar.
Metió la mano al bolsillo, le ha largadillo un real.
¡Qué poca limosna es ésta para la que solíais dar!
De qué pueblo es la romera, de qué pueblo o qué lugar?
En el pueblo ` la romera ¿que noticias que se dan?
En mi pueblo ` la romera las noticias que se dan,
que el conde Alarcos se ha ido de soldado y capitán,
y la triste de su esposa que le ha venido a buscar.
Pues si ahora no me conoces, conúceme en el brial,
que el día que me le diste se alborotó la ciudad.
Al oír estas palabras se ha esmayado el capitán.
¡Prendan, prendan la romera, que le ha venido a matar!
Dejen, dejen la romera, que ella le levantará
que mi maridito es éste, nadie me le ha de quitar.
La que quiera maridito, vaya a la guerra a ganar.
Adiós casa de palacio, adiós palacio real,
que me voy con la romera, que es mi mujer natural.