IGR: 0110. Versión: 221. Rima: á. Hemistiquios 65.
Villatoro (ay. Villatoro, p.j. Piedrahita, Ávila, España)
Llevan al conde de Luna a ser capitán general;
la condesa, como niña, no cesaba de llorar:
Contigo me llevas, conde, contigo me has de llevar.
Las mujeres a la guerra no las podemos llevar,
que se nos quitan las fuerzas las ganas de pelear.
¿Por qué tiempo te vas, conde, por cuánto tiempo te vas?
Si a los siete años no vengo, condesa, te casarás,
es que me han matado o que me van a matar.
Han pasado los siete años, para ocho caminar,
la dijo su padre un día, ¿cómo no te casas ya?
¡Cómo quieres que me case, si el conde vivo estará!
Me eche usted la bendición, que le voy a ir a buscar.
La de Dios te caiga, hija, que es la que te ayudará.
Ha encontrado un pajecito [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
¿De quién son estos caballos que aquí traes a pasear?
Son del buen conde de Luna, mañana se va a casar;
la carne ya está matada, y el vino por ello están,
y el pan que está haciendo falta, ya lo tienen que amasar.
Dime, dime, pajecito, dime, dime la verdad,
el señor conde de Luna, dime, dime dónde está.
La ha cogido de la mano, ha caminado hacia allá.
Da una limosna, buen conde, que bien la sabías dar,
que vengo de lejas tierras y no traigo qué gastar.
Si vienes de lejas tierras traerás mucho que contar,
¿si se casa la condesa o se trata de casar?
Si se casa no se nada y si tratan no sé tal;
lo que sí tengo entendido, que le ha venido a buscar.
Al oír estas palabras el conde cayó mortal;
ni con vino ni con agua le pudieron recordar.
Criados, los mis criados, sacarla a pasear
por la puerta de la otra, que la otra os dirá:
¿De quién es esa señora, que traéis a pasear?
Es del buen conde de Luna, que le ha venido a buscar.