La Condesita v220

IGR: 0110. Versión: 220. Rima: á. Hemistiquios 84.

Villatoro (ay. Villatoro, p.j. Piedrahita, Ávila, España)

Llevan al conde de Luna    a ser capitán general;
la condesa, como es niña,    no ha cesado de llorar.
Contigo me voy, buen conde,    contigo me has de llevar.
Las mujeres a la guerra    no las podemos llevar,
que se nos quitan las fuerzas    las ganas de pelear.
Si a los siete años no vengo,    condesa, te pués casar.
No eran los siete cumplidos,    ya la tratan de casar.
Un día al salir de misa    con sus padres a encontrar:
¿Cómo no te casas, hija,    o te tratas de casar?
No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
mientras mi marido viva    yo no me puedo casar.
De los caballos que tiene,    el mejor mandó ensillar
con doblón sobre doblón    para el camino gastar.
Cien leguas llevaba andadas,    no ha encontrado hombres nacidos;
a eso de las treinta y dos    se ha encontrado un pastorcillo:
Por Dios te pido pastor    por Dios y la Trinidad,
que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
¿de quién son estos caballos    marcados de esa señal?
Son del buen conde de Luna,    mañana se va a casar;
los carneros ya están muertos,    la gente se va a avisar.
Por Dios te pido, pastor,    que me encamines allá;
Vaya con Dios, la señora,    no la puedo acompañar;
si un caballo se me pierde,    si un caballo se me va,
si un caballo se te pierde,    tres te sabré yo pagar.
La ha agarrado de la mano,    la ha encaminado hacia allá.
Pasar puertas, pasar puertas,    a la del conde fue a parar:
Da una limosna, buen conde,    que bien la sabes tú dar,
que vengo de lejas tierras    y no traigo qué gastar.
Si vienes de lejas tierras,    traerás mucho que contar,
¿si se casa la condesa    o se trata de casar?
Si se trata,no he oído nada,    si se casa no se tal;
lo que sí tengo entendido,    que le ha venido a buscar.
Al oír estas palabras    el conde cayó mortal;
ni con vino ni con agua    le han sido pa recordar,
y ya que se recordó    le ha encomenzado a mirar:
Criados, los mis criados,    que hais comido de mi pan,
cogerme mi esposita    y sacármela a pasear.
¿De quién es esa señora,    que sacáis a pasear?
Es del buen conde de Luna,    que le ha venido a buscar.
¡Alto, alto, pajarito,    que has comido de mi pan!,
si lo has comido mejor,    no me lo vuelvas a dar,
que yo me voy con mi esposa,    que me ha venido a buscar.

Bibliografía:
Recitada por una mujer (unos 40a). Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 155-156, nº V.165.