IGR: 0110. Versión: 204. Rima: á. Hemistiquios 63.
Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)
Al conde le han nombrado de capitán general;
la condesa, que lo supo, no dejaba de llorar.
Un día le ha visto el conde a la condesa llorar.
¿Por qué llora, mi condesa, Porque tengo de llorar,
que me han dicho que me dejas, que me dejas y te vas.
¿Quién te lo ha dicho, condesa, quién te lo ha dicho? Es verdad;
si a los siete años no vuelvo, condesa, te pués casar.
Pasados los siete años, el conde no venía ya
y sus padres la decían: Condesa, cásate ya.
¡Cómo quieren que me case si el conde vivo estará!
Una mañana temprano a casa sus padres va;
se quita basquiña `e seda, se la pone de percal;
se quita medias bordadas, se las pone sin bordar;
se quita zapato de ante, se le pone `e cordobán.
Ha cogido un baquetillo para poder navegar.
Ya había andado siete leguas sin hallar ningún lugar,
y un poquito más alante donde había una vacá
ha llamado al vaquerito y contestó el mayoral:
¿Sabes si se ha casao el conde o se trata de casar?
No se ha casao, no señora, sí se trata de casar;
el ganado ya está muerto y el pan dado a cocer ya.
Si arrea usté un poquito a la boda llegará.
Ha llegado a la puerta [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
y ha pedido una limosna, que Dios se lo pagará,
y ha salido el conde, de limosna le da un real.
Para tan grande persona ¡qué limosna me va a dar!
¿Qué quiere, la vaquerita?, lo que quiera se le da.
Quiero el anillo de oro que me diste pa casar.
Al oír estas palabras el conde cayó pa atrás;
ni con agua ni con vino le podían recordar,
sólo con palabras dulces que la condesa le da,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
que los amores primeros son muy malos de olvidar.