IGR: 0110. Versión: 101. Rima: á. Hemistiquios 92.
Luriezo (ay. Cabezón de Liébana, p.j. San Vicente de la Barquera, ant. Potes, Santander, España)
Triste estaba la condesa, triste y harta de llorar,
porque le llevan al conde porque le van a llevar.
¿Cuánto has de tardar, mi conde, dime cuánto has de tardar?
Siete años la mi condesa, si la ley no manda más,
y si a los siete no vengo, a los ocho casarás.
Ya se pasan los siete años y no parece llegar,
pues un día yendo a misa con su padre fue a encontrar:
¿No te casas, la mi hija, o te tratas de casar?
No me caso, padre mío, ni me trato de casar,
que el conde don Alejandro, vivo me han dicho que está.
Écheme la bendición para dirle yo a buscar.
Pues la bendición te caiga, la de Dios que vale más.
Ha andado siete leguas y sin un pueblo encontrar,
y a la punta de las ocho un palacio ha visto ya:
Si el palacio es de cristianos, pan y vino me darán,
y si el palacio es de moros, allí me cautivarán.
Ha andado ya siete puertas en sin un alma encontrar,
y a la punta de las ocho un pajito ha visto ya:
¿De quién son esos caballos que al agua vas a llevar?
Del conde don Alejandro, que se trata de casar;
hoy le matan las gallinas y hoy le cuecen el pan.
Por Dios te pido, pajito, que me lleves donde está.
Eso no lo haré, señora, que los caballos se irán.
Si los caballos se fuesen, de mi cuenta quedarán
la agarraba por la mano la lleva donde el está
limosna te pido conde para el camino pasar
Echó mano a su bolsillo y un doblón de a ocho la da
después de dar-la limosna bueno era el preguntar
¿De dónde es la señora, de que villa o que ciudad
de madrid el caballero si algo se le ofrece allá
si se casa la condesa o se trata de casar
no se casa la condesa ni se trata de casar
que tengo por entendido que en busca de uste anda ya
desde que le dijo esto esmayao se cayó atrás
presa presa la señora, presa la van a llevar
¿Por qué me han de llevar presa y por que me han de llevar
si yo he matado a mi conde yo le volveré a sanar
Levántate arriba conde si te quieres levantar
que la tu esposa Isabel muy lejos de ti no está
se levanta espavorido abrazos y besos la da
la agarraba de la mano y la lleva a pasear
por la puerta de la otra la otra a la puerta está
¿Quién es aquella señora, que con alejandro va
es la su esposa Isabel que le ha venido a buscar
¡Quién se fía de los hombres quién se volvera a fiar!,
de siete meses con cuenta cuernos no me faltaran.