La buena hija v21

IGR: 0635. Versión: 21. Rima: á-e. Hemistiquios 48.

Tetuán (Marruecos)

Estábase el buen Sidi    en la su sala garrida,
libro de oro en la mano    las oraciones leía,
lágrimas de los sus ojos    por las sus fazes corrían.
Mirándole estaba su hija    desde la sale ande estare.
¿Qué tenis vos, el rey, mi padre?    ¿o quién os ha hecho male?
Si os han hecho mal los moros    los mandaré a matare;
si os han hecho mal cristianos    los mandaré a cautivare;
si os han hecho mal judíos    los mandaré a desterrare.
No me ha hecho mal ninguno,    ninguno daño me haze;
el mayor de mis cuidados, hija,    que ya te veo grande.
Ni tengo ajuar que darte,    ni dinero que endonarte.
No se os dé nada, mi padre,    monja yo quiero quedarme.
Sirviré a mis hermanitos    como si fuera su madre;
sirviré yo a Dios del sielo    y a vuestras barbas honrare,
y sirviré a Dios del sielo    que es Padre de piadades.
Él es marido de viudas    y padre de la huerfandade.
Oídolo había el buen reye    desde su sala ande estare,
los dados tiene en la mano,    al suelo los arronxare:
¡Oh, válgame el Dios del sielo!    ¡Oh, qué bonito cantare!
Si son ángeles del sielo    o serenas de las mares.
Ni son ángeles del sielo,    ni serenas de los mares;
es la hija del buen Sidi,    consolando está a su padre.
Mandarla sien marcos de oro    y otros tantos de ajuare.
Y otro día, en la mañana,    las ricas bodas se hazen.
Correspondencia: IDEA (Instit. de Estudios Africanos, C.S.I.C.), 340.    

Bibliografía:
Recogida por Arcadio de Larrea Palacín, entre 1950 y 1952 (Archivo: AMP; Colec.: Larrea Palacín). Publicada en Larrea Palacín 1952b, II, pp. 81-82 [T. 180]. Música, M189, p. 81.