IGR: 0096. Versión: 29. Rima: é-a. Hemistiquios 56.
Armal (parr. Boal, ay. Boal, p.j. Luarca, ant. Castropol, Asturias, España)
En la villa de Madrid, junto a la calle Londera,
había un rico mercadel que trata en paños y seda.
Tiene un niño de siete años, a los ocho aún no llega,
él le recoge sus machos, él le recoge su hacienda.
Un día estando despacio, le preguntó una paruela.
¿Quién viene a mi casa, hijo, cuando yo me marcho de ella?
A mi casa viene, padre, un sargento de la guerra;
con mi madre come y janta, con mi madre juega y cena,
y cuando viene la noche también se acuesta con ella.
Al otro día por la mañana marchó el mercadel a la feria.
La maldita de la madre de matar al niño ordena,
y le cortó la cabeza, la guisa en una cazuela
para dar a su marido a la noche cuando venga.
Ahora habla, niño, habla, que yo te doy la licencia.
Tengo de hablar, mi madre, como si vivo estuviera
y lo he de dicir a mi padre a la noche cuando venga.
Aún no ha llegado la noche, viene el marido de feria.
¿Dónde va el hijo, mujer, que a recebirme no viene?
Va en la Virgen de la Peña y quiera Dios que no se pierda.
Pues que venga, que no venga, mujer, es tiempo de cena.
Ahí tienes una cabeza guisada en una cazuela.
Sonara una voz del cielo diciendo de esta manera:
No coma cabeza, padre, padre, no coma cabeza,
que salió de sus entrañas, quiera Dios que a ellas no vuelva,
llame a cuatro mil demonios que vengan pronto por ella.
Aun bien no lo había dicho, cuando está la casa llena.
Unos dicen si en pedazos, otros dicen que si entera,
otros dicen: –La llevamos a los infiernos de cabeza.
¡Válgame Nuestra Señora, oh la Virgen Magdalena!
Nota: Original ms. de letra de J. B. Bousoño.