Infanticida v28

IGR: 0096. Versión: 28. Rima: é-a. Hemistiquios 71.

Puente San Miguel (ay. Reocín, p.j. Torrelavega, Santander, España)

En la capital de Burgos    en medio la población,
hay una mujer muy guapa;    más vale que fuera fea.
Tiene un hijo de tres años,    de tres a cuatro no llega,
todo lo que pasa en casa    a su padre se lo cuenta.
Ya se ha marchado su padre,    ya se ha marchado a la feria
a vender los ricos paños    y a comprar la rica seda.
Vuelve el padre de la feria,    y el hijo ya está a la espera.
Le ha montado en su caballo    y hasta casa no le apea.
Se sienta a desaminarle:    
Dime, hijo, dime, hijo,    hijo mío, cuenta, cuenta,
mientras yo no estoy en casa,    ¿quién es el que en ella entra?
Entra un alférez muy rico,    duerme con madre la siesta;
la da besos, la da abrazos,    como si mujer de él fuera.
Mira, mira, mujer mía,    mira lo que el hijo cuenta.
Si te haces caso del hijo    mala vida va a ser ésta,
que es como los pajaritos    que cantan la primavera.
Ya se ha marchado su padre,    ya se ha marchado a la feria
a vender los ricos paños    y a comprar la rica seda.
Ven, hijo mío, a peinarte,    pa que vayas a la escuela.
De la primera peinada    le ha arrancado la cabeza.
Parla, hijo, parla, hijo,    parla quien en casa entra.
Yo lo tengo de parlar    en cuanto mi padre venga.
De la segunda peinada    le arrancó viva la lengua.
Viene el padre de la feria,    el hijo no está a la espera.
¿Dónde está el hijo, mujer,    que hoy no ha salido a la espera.
Unos días en la calle,    otros días en la huerta.
Si estará en casa su tía,    o estará en casa su abuela.
Yo le he dado pan y queso,    pa que vaya a la escuela.
Apéate, maridito,    que tengo una rica cena:
la cabeza de un cabrito,    la lengua de una ternera.
No me apeo, mujer mía,    hasta que el hijo no venga.
Al tanto de porfiarlo    la mesa ya estaba puesta.
Afila cuchillos de oro    para partir la cabeza.
Abajo una boca extraña    como si del cielo fuera:
Detente, padre, detente,    no parta usté esa cabeza;
de sus antrañas salió,    a sus entrañas no vuelva.

Bibliografía:
Recogida por José María de Cossío y Tomás Maza Solano, entre 1933 y 1934 Publicada en Cossío 1933-1934, I. XXXIV (nº 161), pp. 289-290.