IGR: 0169. Versión: 61. Rima: 8+8 í-a. Hemistiquios 56.
Arcos (ay. Villagonzalo-Pedernales, p.j. Burgos-2, ant. Burgos, Burgos, España)
Ese rey de los romanos, esa reina en morería,
entre sus moritos tiene una cristiana cautiva.
Mucho la quería el rey, el rey mucho la quería;
la reina, como envidiosa, a majar hierro la envía.
Con el humo del carbón, más hermosa se ponía
y no contenta con eso, a lavar paños la envía.
Un día, estando lavando en sus aguas cristalinas,
vio venir a un caballero, caballo y armas traía.
Apártate, linda mora, apártate, mora linda,
que beba agua mi caballo de tus aguas cristalinas.
No soy mora, caballero, que soy cristiana cautiva;
me cautivaron los moros día de Pascua florida.
¿Quiés venir conmigo, dama, conmigo en mi compañía?
Y los paños del buen rey, ¡ay, mi Dios! ¿qué los haría?
Los que son de lino y lana, l`agua se les llevaría;
los que son de plata y oro, conmigo irán en la silla.
¿Dónde quiere ir la dama, a las ancas o a la silla?
A las ancas, caballero que en la silla es villanía.
Siete leguas han andado, palabra no se decían,
hasta al cabo de las ocho, que encontraron una oliva.
Apéate, linda dama, apéate, dama linda,
que tomaremos la fresca a la sombra de esta oliva.
¡Válgame Dios!, aquí ahora estas palabras decía,
siendo yo niña y muchacha, mi padre plantó esta oliva.
Mira lo que dices, dama, mira bien lo que decías.
Lo que digo, caballero, que yo atrás no me volvía.
Abriros, puertas de campo, abriros, puertas de oliva;
creyendo de traer mujer, he traído una hermana mía.