IGR: 0169. Versión: 127. Rima: 8+8 í-a. Hemistiquios 46.
Estremera de Tajo (ay. Estremera, p.j. Aranjuez, ant. Chinchón, Madrid, España)
Carmela se paseaba por un arroyito arriba,
se la encontraron los moros se la llevaron cautiva.
Su madre se ha vuelto loca, su padre llora y suspira;
las campanas de la iglesia tocan a almas perdidas.
Su hermano se echó a buscarla, miró por la morería,
se la ha encontrado lavando y ya no la conocía.
Levántate, mora bella, levántate de ahí, usía,
que va` beber mi caballo de esas aguas cristalinas.
No soy mora, caballero, que soy cristiana y cautiva;
me cautivaron los moros siendo yo muy pequeñita.
¿Te quieres venir a España a estas tierras de Castilla?
Y los pañuelos que lavo ¿dónde yo los dejaría?
Los de seda y los de holanda aquí en mi caballería
y los que no valen nada por el río abajo irían.
La ha montado en su caballo, a España se la traía;
al llegar a la ciudad la morita se reía.
De qué te ríes, morita, de qué te ríes, ausía.
No me río del caballo y menos de quien lo guía
me río de la ciudad donde mis padres vivían.
¿Cómo se llaman tus padres? Mi padre don Juan Oliva
y un hermanito que tengo se llama José María.
Abra usté la puerta, madre, ventanas y galerías,
que pensé traerme una mora y traigo una hermana mía.